Luiz Carlos Bresser-Pereira
Desarrollo Económico, 183, octubre-diciembre 2006: 419-440.

En los años 50, dos grupos organizados en torno a la CEPAL, en Santiago de Chile, y al ISEB, en Río de Janeiro, renovaron la reflexión sobre la sociedad y la economía de América Latina. La CEPAL, sobre todo, criticó la ley de las ventajas comparativas y las perspectivas imperialistas anteriores el ISEB, a grandes rasgos, diseñó la ideología nacional-desarrollista para el crecimiento económico. La idea de una burguesía nacional fue la clave en ambos abordajes. Sin embargo, la Revolución Cubana, la crisis económica de los años 60 y los golpes militares en el Cono Sur abrieron camino a la crítica a esas ideas a través de la teoría de la dependencia. Al no aceptar la posibilidad de una burguesía nacional, la teoría de la dependencia, desarrollada a partir de dicha crítica, también rechazó la posibilidad de dar continuidad a la revolución nacional esencial para el desarrollo económico.